Increíbles leyendas de Guatemala

Increíbles leyendas de Guatemala

¿Te interesan las leyendas y mitos? En esta ocasión te compartimos las leyendas preferidas de Gutiérrez Mayorga, sobre Guatemala.

El tesoro del lugar florido

La leyenda habla de la llegada de los españoles al territorio guatemalteco, durante la celebración de los nativos por el fin de la guerra. La celebración tuvo lugar en el lago, cerca de un volcán “el Abuelo del Agua”, lugar donde se escondían los tesoros de la tribu.

Se cuenta que, a la llegada de los españoles, los nativos comenzaron a huir cuando los escuadrones blancos se acercaron al tesoro del lugar florido del volcán.

Los blancos sintieron el rugido del volcán, pero lo ignoraron, guiados por su ambición o codicia. Una vez que desembarcaron, el volcán les escupió fuego como una rana.

Tanto los caminos como los tesoros y los españoles fueron barridos por el fuego del volcán, silenciando el sonido de las trompetas y los tambores. Las tribus lograron huir, pero los españoles cayeron a los pies del tesoro del lugar florido.

Las tablas que cantan

Cuenta la leyenda que, sin importar el lugar, los marcadores de la luna los ponían cubiertos de símbolos y signos pintados para cantar y bailar.

Increíbles leyendas de Guatemala

Estos cantos eran himnos a los dioses y tras ser distribuidos por los enmascaradores de Luna, se camuflaban entre la multitud y realizaban actividades cotidianas.

Desde estos lugares, los maestros de Luna seguían comiendo luna en cada una de sus fases. Cada tablilla formada por estos personajes debía ser cantada, de lo contrario se quemaba.

De este modo, los marcadores de la luna debían volver al bosque para componer nuevas canciones que se degustaran en las celebraciones.

Cuando uno de estos individuos no conseguía que su tabla fuera cantada por séptima vez, era sacrificado en un grotesco ritual y se le extraía el corazón.

La leyenda dice que Utuquel, un lunático masticador, temía por su sacrificio, porque ya lo habían rechazado seis veces y en la entrega de su séptima tablilla anunciaba que su creación era un robo, que no era original y que su consejo estaba sacado de la vida de los propios lectores, por lo que creía que toda la creación es ajena.

La campana difunta

Cuenta la leyenda que tres fundidores asturianos llegaron a Guatemala a finales del siglo XVII. Estos fundidores se encargaban de hacer campanas para las iglesias y de esta forma fueron viajando por América y partieron de regreso a España.

Cuando llegaron al convento de las monjas clareanas, los asturianos comenzaron el proceso de fundición para la campana de su iglesia, de esta forma recogieron el oro de todas las monjas.

Cada monja entregaba su joya más preciada a las fundidoras y veía como ésta se quemaba. Sor Clarinete de las Indias era una monja amarilla de ojos dorados, que no tenía ningún tipo de joya para entregar al fundidor.

Increíbles leyendas de Guatemala

Por sugerencia de una compañera y con la fijación de hacer un sacrificio mayor que el de las demás, Sor Clarineta decide en sueños tomar sus ojos y arrojarlos a la fundición. De esta manera, la campana sería la de Santa Clara de Indias y honraría su sacrificio.

Tras su sacrificio, Sor Clarineta pide ser absuelta por su soberbio sacrificio, petición que le es denegada. Se dice que, cuando la campana sonó por primera vez, gritó para ser absuelta, al igual que Clarineta después de dar sus ojos.